El día martes 14 de febrero Mons. Samuel Jofré, acompañado por sacerdotes y seminaristas, visitó la capilla San José, a pocos kilómetros de Almafuerte. Esta devoción, según algunas referencias históricas, se remontaría a mediados del siglo XVIII. La visita fue planteada como una peregrinación en torno a la figura de San José, consagrando la propia vocación y rogando por vocaciones en la diócesis. Además fue la ocasión para conocer la historia de esta devoción y de la construcción que actualmente lo honra. La visita culminó con la celebración de la misa y posterior cena con las personas de la comisión de la Capilla.

La primera etapa de la visita fue durante la merienda, en la que el Párroco, Pbro. Adrián Bonetto, relató los principales datos históricos con los que se cuenta al referirse al antiguo paraje de El Salto y a su Capilla, que quedó en el lecho del actual dique Piedras Moras, y que fue reemplazada por un Oratorio y luego por una hermosa edificación. Posteriormente hubo tiempo para una caminata hasta el lago y la celebración de la Misa, en la que fieles de la comunidad parroquial (de los cuales algunos también constituyen la comisión de la Capilla) colmaron el templo ante la visita del Obispo. Terminada la Misa se realizó un ágape de las personas de la comisión con los visitantes.

La homilía

Mons. Samuel, en el momento de la homilía, a partir del texto de Gn. 6,5-8.7,1-5.10, invitó a los presentes a ser optimistas, a saber que desde el diluvio universal en adelante el mundo va mejorando, porque está en las manos de Dios. Que Dios no se equivoca ni pierde el control del mundo. Sí puede suceder que haya lugares, familias, personas que se encuentren en decadencia. ¿Cómo se puede superar esto? Acurrucándose a Noé, mejor aún, al nuevo Noé que es Cristo. La conversión, el cambio en el mundo no se da de modo impuesto. Dios lo podría hacer, pero no nos conviene, nos quiere a nosotros aceptándolo en nuestras vidas y obrando pequeños cambios desde nuestro lugar. La conversión de una realidad se da a partir de una persona, de un pequeño grupo de personas, que son los que terminan cambiando positivamente el curso de una sociedad, y así debe suceder en nuestra patria. En el Evangelio nuestro Obispo recordó el llamado que le hace Jesús a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos”. Es el espíritu del mundo, del aparentar, del hacer las cosas para ser vistos, de no vivir haciendo la voluntad de Dios sino con criterios humanos, mundanos. Así también nosotros no nos debemos dejar llevar por este espíritu, para poder cambiar la realidad de nuestra patria, procurando para nosotros mismos esa grandeza espiritual que anhelamos.

Breve historia de la Capilla

El primer paraje existente en las cercanías de la actual ciudad de Almafuerte es El Salto, de la cual se tiene referencia hacia 1772. Hacia 1807 en el cuaderno de viajes de un prisionero inglés aparece la referencia de “un oratorio a propósito para confesarse, cuando llegan clérigos ambulantes y donde congregan al rebaño para las celebraciones”. En 1877 Fray Antonio Anselmi hace una descripción de los muebles y útiles del Oratorio. La edificación tenía una longitud “de 14 o 15 varas; de latitud de 5 varas y media; altura del mismo como de seis varas con techo de tejas”. De este primitivo oratorio luego quedó una tapera abandonada, que fue reemplazada por un nuevo templo en 1914, a diez cuadras del Oratorio antiguo. El edificio tenía 25 metros de largo por 8,50 metros de ancho, y contaba con una sacristía y dos habitaciones para sacerdotes. Tenía un pequeño atrio y un campanario que llegaba a los 27 metros con dos campanas. Esta iglesia acompañó a la comunidad hasta 1978, año en que se embalsaron las aguas del dique Piedras Moras. En 1986 se formó una comisión para hacer un nuevo templo en honor a San José en la banda norte, del otro lado del lago,  y en 1989 se llevó en procesión la imagen a un Oratorio que se edificó con el esfuerzo de los vecinos, quedando entronizado en su nueva morada. En el año 2000 la comisión reunida con el padre Oscar Piccinini comienza a hablar de la edificación de una iglesia unida al Oratorio. Hacia el año 2004 se termina de colocar el techo del nuevo templo. En el año 2007 es nombrado párroco el Padre Adrián, con quien continúan las obras de mejora y terminación de la capilla.

Imágenes de la Santa Misa

Agradecemos las imágenes a los seminaristas Nicolás Giraudo y Rodrigo Aguiar.