El Obispo Mons. Samuel Jofré Giraudo ha nombrado por medio del Prot. 0006/17,  al Pbro. Carlos Ignacio Fillol como nuevo DELEGADO EPISCOPAL PARA LA EDUCACIÓN, en lugar del Pbro. Lic. Ariel Fernando Manavella, quien a fin de año renunció al cargo.

La misión del Delegado Episcopal para la Educación es acompañar todos los Institutos Diocesanos y demás Colegios Católicos de la diócesis, así como la atención de los Representantes Legales, los Directivos de los Institutos y la Junta de Educación Católica. El Padre Carlos ejercerá su nuevo oficio a partir del 07 de febrero del corriente año, por el período de tres años. Este sacerdote de nuestra diócesis se desempeña también como Párroco de la Parroquia Inmaculada Concepción de Bell Ville y asesor de la Pastoral Familiar.

El renunciante al oficio, el Padre Ariel, comunicó en una carta dirigida a los representantes legales y directivos de las instituciones educativas vinculadas a la Junta de Educación Católica de la diócesis que su decisión tiene como motivo fundamental su traslado a la diócesis de Oberá, en la provincia de Misiones, en la que cooperará con la tarea pastoral de Mons. Damián Bitar, obispo titular de la diócesis, que fue durante muchos años sacerdote de nuestra diócesis hasta su nombramiento y ordenación episcopal.

Acompañemos con nuestra oración al Padre Ariel y al Padre Carlos en sus nuevos oficios y destinos pastorales.

La asunción del oficio

En presencia del Sr. Obispo, de integrantes de la Junta de Educación Católica de la diócesis, de algunos sacerdotes y de los empleados de la Curia, el Padre Carlos realizó hoy, 7 de febrero, su profesión de fe y juramento de fidelidad al asumir el cargo.

Luego del momento protocolar, nuestro Obispo se dirigió a los presentes, reconociendo y agradeciendo la tarea del Padre Ariel, e invitando al Padre Carlos a sumarse al equipo de trabajo del Obispado, al mismo tiempo que agradeció a todos los que allí trabajan por el “buen espíritu” que reina en la Curia diocesana.

Posteriormente, el Padre Carlos agradeció a Mons. Samuel el gesto de confianza al contar con él para esta tarea, y si bien dijo estar contento con poder colaborar con este ministerio para “mayor gloria de Dios al servicio de la Iglesia”, también manifestó estar dolido a su vez por tener que hacerlo reemplazando al Padre Ariel, quien ejercerá su ministerio sacerdotal en la diócesis de Oberá.

Finalmente, el Padre Ariel también dirigió unas palabras. Recordó que al llegar a la diócesis luego de sus estudios en Roma, aceptó el pedido de nuestro Obispo, pero tenía presente que la misión que se le encomendaba era compleja, y que, con el paso del tiempo pudo descubrirla como una tarea maravillosa. Agradeció a la secretaria de la Junta, Soledad Morra, por su labor cotidiana, e invitó a valorar la entrega de los directivos y docentes, que son los que “llevan la historia de nuestras instituciones”.